El concepto de «dosha» en Āyurveda: definición, historia y actualidad

El concepto de «dosha» en Āyurveda: definición, historia y actualidad

Por José Manuel Muñoz.

 

En este artículo damos a conocer el concepto de «dosha» en Āyurveda: su definición, historia y actualidad.

El concepto de «dosha» o doṣa es central en la teoría y la práctica de la medicina Āyurveda. Se distinguen tres “doshas” físicos, a saber, vāta, pitta y kapha, y a ellos se atribuye el equilibrio salud-enfermedad. A pesar de su importancia, es habitual el uso de sinónimos y definiciones variopintas que no facilitan su comprensión. Por ejemplo, a menudo se sustituyen o explican con otras palabras como «humores», «energías», «fuerzas», etc. También se utilizan sustancias corporales como el aire, la bilis y la flema.

¿Cuál es el origen de este concepto? ¿Cómo se explican los «doshas» realmente en los tratados clásicos de esta medicina tradicional? ¿Cómo deben entenderse hoy día?

En este artículo me propongo dar respuesta a estas preguntas. Analizo la doctrina de los tratados clásicos y realizo un análisis crítico del concepto considerando, sobre todo, su dimensión histórica.

 

Origen del concepto «dosha»

Aquí cabe distinguir entre el concepto filosófico, es decir, el que emana de los tratados clásicos, del concepto histórico que se puede rastrearse en la literatura previa.

Origen filosófico

En Āyurveda prevalece la noción de equivalencia entre macrocosmos (bramāṇḍa) y microcosmos (piṇḍāṇa). Es decir, se considera que el ser humano está constituido esencialmente por aquello que conforma el resto del universo.

La naturaleza humana se explicó a través de las mismas filosofías que proporcionaban inteligibilidad al mundo, en tiempos de los fundadores de esta medicina tradicional. Son, sobre todo, las filosofías indias Sāṁkhya y Vaiśeṣika.

En la cosmovisión Sāṁkhya, es la expresión de Prakṛti como principio activo y dinámico del universo, la que propicia la creación. Esto ocurre a través de sus cualidades o triguṇa: sattva, rajas y tamas. Los cinco elementos o mahābhūtas (éter, aire, fuego, agua y tierra) son la manifestación material de la creación.

Estos elementos y sus interacciones pueden describirse a partir de las diez parejas de cualidades o sāmānya guṇa(s), y un número indefinido de acciones o karma(s). Los argumentos de la filosofía Vaiśeṣika permiten explicar el funcionamiento de la naturaleza a partir del principio según el que, lo similar aumenta lo similar y lo contrario lo disminuye.

En este marco filosófico, y siempre siguiendo los tratados clásicos, los «doshas» son la encarnación funcional de los cinco elementos en el ser humano. Y como es lógico, están relacionados con la triguṇa y los cinco elementos. Sattva predomina en el éter y está presente en el fuego y el agua. Rajas predomina en el aire y está presente en el fuego. Tamas predomina en la tierra y está presente en el agua. A su vez, el éter y el aire predominan en vāta, el fuego y el agua predominan en pitta, y el agua y la tierra predominan en kapha (1). Estas relaciones se extienden de forma recurrente en toda la creación.

Correlaciones entre la triguṇa, los elementos y los «doshas».

Suśruta, el gran cirujano y segundo autor en importancia dentro de la ortodoxia ayurvédica, explicó la correspondencia entre los «doshas» y el universo así: «Los humores vitales mantienen la integridad del organismo vivo mediante la creación, la asimilación y la difusión de fuerza del mismo modo que la luna, el sol y los vientos mantienen la integridad del globo terrestre.» (2). Puede establecerse una identificación clara de vāta con el viento, pitta con el sol, y kapha con la luna.

Origen histórico

El pensamiento recogido en los tratados clásicos más relevantes, desde el Caraka Saṁhitā (s. I) al Yoga Raṭnākara (s. XVI o posterior), pasando por el Kāśhyap Saṁhitā (s. IV-VI), tiene sus raíces en ideas que aparecían ya en el Veda. La razón, la observación y la experimentación fueron desplazando el pensamiento mágico-religioso, y permitieron el desarrollo de un conocimiento médico complejo.

Entre las ideas que aparecen en el Veda más temprano y pueden relacionarse con los «doshas» destacan las siguientes (3):

  • El concepto de tridhātu en Rig Veda 1-7-46 (s. XIII a. C.), cuyo equilibrio se relaciona con la salud y la felicidad. Sayaṇa, comentador del Veda, ha interpretado este concepto como los tres “doshas”, pero también como las tres guṇa(s), los tres elementos (tierra, agua y fuego), etc.
  • El aire y la bilis aparecen en Rig Veda 1-34-6. Pero la flema (śleṣman) fue citada por primera vez en Śatapatha Brāhmaṇa (s. X a. C.).

Para la mayoría de los historiadores resulta evidente que estos conceptos sufrieron una evolución más o menos discontinua, hasta generar el concepto contemporáneo de “dosha” (4, 5).

 

Los «doshas» según la ortodoxia de la medicina Āyurveda

La palabra doṣa deriva etimológicamente de la raíz duṣ o «disfunción», y significa «agente que vicia o corrompe» (dūṣaṇatva). Es, por tanto, la entidad que puede ocasionar enfermedades cuando no está en equilibrio, es decir, cuando su cantidad, calidad o localización está alterada. Los síntomas y la enfermedad aparecen cuando estos «doshas» en desequilibrio corrompen a los tejidos, canales, productos de desecho o agni (6). También es definitorio de los «doshas» su contribución para determinar la constitución personal o prakṛti.

Cabe preguntarse por la naturaleza física de los «doshas» y su función en el organismo. ¿Son los «doshas» entidades materiales o abstractas? Caraka, el autor del principal tratado ayurvédico, el Caraka Samhitā, planteó la materialidad de los «doshas». Por ejemplo, en alguno de sus pasajes definió las cantidades normales de los productos de desecho, como una de sus manifestaciones. Citó a pitta como producto de desecho del tejido sanguíneo, que estaría en una cantidad en torno a 5 añjals (15-20 onzas), y kapha como producto de desecho del primer tejido, rasa dhātu, en una cantidad de 6 «añjals» (18-24 onzas) (7). Pero los productos de desecho son manifestaciones circunstanciales de los «doshas». Su naturaleza física puede asimilarse a ellos pero no realizan sus funciones fisiológicas. Sin embargo, cuando estos productos están agravados por un mal funcionamiento de los tejidos relacionados, sí pueden producir síntomas propios de los «doshas».

En general, los «doshas» se identifican de forma indirecta a través de sus acciones y cualidades relacionadas. Por ejemplo, los movimientos apropiados indican la presencia de vāta equilibrado. Una digestión y un metabolismo apropiado, indican la presencia de pitta equilibrado. Y una lubricación apropiada de piel y articulaciones, indica la presencia de kapha equilibrado. No es posible determinar la cantidad exacta de cada «dosha», porque su proporción varía en cada individuo, e incluso en un mismo individuo según el momento vital.

Los tres "doshas"

Los tres «doshas»

En cuanto a su función, también es posible encontrar cierta ambigüedad. Aunque tradicionalmente se les ha relacionado con un papel más funcional que estructural, Caraka y otros autores aceptan que los «doshas» pueden tener igualmente una labor de sostén: funcionan como tejidos o dhātu(s) cuando están en equilibrio. La diferencia fundamental estriba en que los «doshas» no tienen función de nutrición (8).

En esas discontinuidades que citaba, en algún momento se cuestionó la incorporación de la sangre como cuarto «dosha» (9). Finalmente prevaleció la teoría de los tres doṣa(s). Para cada humor se distinguen cinco subtipos que corresponden a localizaciones y funciones específicas, y que están estrechamente relacionados, de tal manera que la alteración de uno puede producir desequilibrio en los demás subtipos.

Por consiguiente, el cometido de los «doshas» está íntimamente relacionado con la salud: «Vāyu, Pitta y Kapha son los tres humores, en suma, destruyen y sostienen (mantienen) el cuerpo cuando están desequilibrados o equilibrados respectivamente.» (10). En su estado fisiológico se habla de prakṛti, mientras que en desequilibrio se usa el término vikṛti.

Cada «dosha» está presente en una cantidad (pramāṇa), se caracteriza por unas cualidades (guṇa) y tiene unas funciones específicas (karma) que hacen posible inferir su presencia. Por ejemplo, cuando en un signo o síntomas predomina la sequedad, lo relacionaremos con vāta.

Los “doshas” pueden manifestarse de cuatro maneras: a) de forma deficiente (kshīṇa, kshaya); b) de forma incrementada (vrddhi); c) de forma excitada (kupita); d) de forma equilibrada (sama). Naturalmente muestran una tendencia a desequilibrarse (vikṛti), aumentando en su área específica (chaya y prakopa) o fuera de ella (prasāra).

Circulan por el organismo a través de una suerte de espacios o srota(s). Sin embargo, aunque están presentes en todo el organismo, predominan respectivamente en la región inferior, media y superior del tronco:

… tracto urinario, colon, cintura, piernas, pies, huesos e intestino son la localización de vāta, particularmente los intestinos; sudor, quilo, linfa, sangre y estómago son las localizaciones de pitta, particularmente el estómago; tórax, cabeza, cuello, articulaciones, estómago, grasa son las localizaciones de kapha, particularmente el tórax (11).

 

Entendiendo los «doshas» hoy

En la India contemporánea «dosha» es un concepto con absoluta vigencia. Se sigue enseñando en las escuelas universitarias y se usa en la práctica clínica. Aunque es cierto que hay profesionales que recurren a términos más populares, para explicar su significado a los pacientes (12). En este sentido, probablemente el término más recurrente es el de «energía».

En occidente, seguramente es «humor» la palabra que mejor transmite el significado ortodoxo del concepto «dosha». Y esto responde sobre todo a razones históricas. La medicina griega tenía entre sus pilares la teoría hipocrática de los cuatro humores: bilis negra, bilis amarilla, flema y sangre. Esta teoría acerca del cuerpo se mantuvo hasta el s. XVII.

Filliozat ha revisado las ideas hipocráticas recogidas en «Sobre los aires, aguas y lugares», y los fundamentos teóricos de la medicina del Timeo de Platón, para concluir que probablemente su origen está en la medicina india, y que la transmisión se produjo a través del imperio persa (13, 14).

Asclepio

Asclepio, dios griego de la medicina

Algunos autores han buscado analogías entre el concepto de «dosha» y algunos parámetros biomédicos. Por ejemplo, es frecuente encontrar referencias a las «enzimas» o los «neurotransmisores». También es destacable una emergente literatura en torno a la «Ayurgenómica», que persigue establecer paralelismos con la biomedicina y la genética (15, 16, 17, 18). Se trataría de integrar la visión de la medicina Āyurveda con la medicina genética. Āyurveda permite anticipar la morbilidad que pueda presentar un individuo estudiando su constitución. Mientras que la medicina genética aspira a desarrollar tratamientos personalizados.

 

Conclusión

En el marco de la medicina Āyurveda, los «doshas» o humores físicos son las entidades que se relacionan con las funciones fisiológicas. Son cambiantes y su equilibrio o desequilibrio afecta también al resto del organismo. El cambio de un humor puede estar relacionado con otro humor, la alimentación, factores ambientales, hábitos de vida o factores mentales. Esto es así porque en la lógica ayurvédica, las categorías fisiológicas interactúan con todas las demás categorías de la existencia. Los límites entre el cuerpo, la mente y el ambiente, son mucho más difusos y permeables que en el pensamiento occidental.

Es importante conocerlos porque solo así podemos elaborar una dieta adecuada, recomendar los hábitos más apropiados, o diseñar un tratamiento personalizado. El profesional debe interpretar y relacionar todas las categorías para llegar a estas conclusiones.

Si nos separamos de la cosmovisión ayurvédica, los «doshas» también pueden contemplarse como una creación perfectamente racional. La comprensión del cuerpo ayurvédico fue, seguramente, el resultado de sintetizar las observaciones empíricas sistemáticas, hechas por los pioneros de esta medicina tradicional, y los conceptos filosóficos que predominaban en ese momento histórico. Solo así puede entenderse la construcción de una medicina tradicional tan compleja, con centenares de enfermedades descritas minuciosamente. Y miles de técnicas y productos para tratar a los pacientes.

Es posible que los historiadores estén en lo cierto cuando sugieren que la teoría de los «doshas», entre otras ideas ayurvédicas, no fueron el producto de un consenso, mantenido luego durante siglos. Pero también es cierto que la teoría está consolidada en la actualidad, y que ha resistido su mayor crisis: la colonización europea y la llegada de la biomedicina.

 

Bibliografía

 

  • 1.  Bhishagratna KK. (Trad. Ed.). Suśruta Samhitā (2 nd ed.). Varanasi: Chowkhamba Sanskrit Series Office; 2002. Suśruta Samhitā uttara-tantra LXVI: 7-9.
  • 2. Bhishagratna KK. (Trad. Ed.). Suśruta Samhitā (2 nd ed.). Varanasi: Chowkhamba Sanskrit Series Office; 2002. Suśruta Samhitā sūtrasthāna XXI: 7.
  • 3. Filliozat J. The classical doctrine of Indian Medicine. Its origins and its Greek Parallels. Delhi: Munshiram Manoharlal; 1964.
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  • 5. Zimmermann, F. Introducing Western Anatomy to the Practitioners of Classical Indian Medicine: An Ethno-Historical Analysis of the Treatises by PS Varierin the 1920’s. In Asie du Sud. Traditions et changements. Vlth European Conference on Modern South Asian Studies. Paris: Editions du CNRS; 1978.
  • 6. Kunte AM, Navre, RS, compiladores; Harisastri B, Paradkar V, editores. The Astangahrdayasamhita, with the Sarvangasundara Commentary and of Arunadatta and the Ayurvedarasayana Commentary of Hemadri. Reimpresión. Varanasi: Chaukhambha Orientalia; 1982. Aṣṭāṅgahṛdaya Saṁhitā sūtrasthāna XI: 34-36.
  • 7. Sharma PV, traductor y editor. Caraka Samhitā. Agniveśa´s tratise refined and annotated by Caraka and redacted by Dṛḍhabala, 4 vols. Varanasi: Chaukhambha Orientalia; 2003. Caraka Saṁhitā śārīrasthāna VII: 15.
  • 8. Sharma PV, traductor y editor. Caraka Samhitā. Agniveśa´s tratise refined and annotated by Caraka and redacted by Dṛḍhabala, 4 vols. Varanasi: Chaukhambha Orientalia; 2003. Caraka Saṁhitā śārīrasthāna XXVIII: 3.
  • 9. Bhishagratna KK. (Trad. Ed.). Suśruta Samhitā (2 nd ed.). Varanasi: Chowkhamba Sanskrit Series Office; 2002. Suśruta Samhitā sūtrasthāna XXI: 3-4.
  • 10. Kunte AM, Navre, RS, compiladores; Harisastri B, Paradkar V, editores. The Astangahrdayasamhita, with the Sarvangasundara Commentary and of Arunadatta and the Ayurvedarasayana Commentary of Hemadri. Reimpresión. Varanasi: Chaukhambha Orientalia; 1982. Aṣṭāṅgahṛdaya Saṁhitā sūtrasthāna I: 6.
  • 11. Sharma PV, traductor y editor. Caraka Samhitā. Agniveśa´s tratise refined and annotated by Caraka and redacted by Dṛḍhabala, 4 vols. Varanasi: Chaukhambha Orientalia; 2003. Caraka Saṁhitā sūtrasthāna XX: 8.
  • 12. Muñoz JM. (2016). Ayurveda en Maharashtra: descripción e interpretación de la práctica médica contemporánea. [Tesis doctoral]. Granada: Universidad de Granada; 2016.
  • 13. Filliozat J. The classical doctrine of Indian Medicine. Its origins and its Greek Parallels. Delhi: Munshiram Manoharlal; 1964.
  • 14. Filliozat J. The expansion of Indian medicine abroad. In L. Chandra (Ed.). Contributions to World Thought and Culture. Madras: Vivekananda Memorial Committee; 1.970. p. 67-70.
  • 15. Bhushan P, Kalpana J, Arvind C. Classification of human population based on HLA gene polymorphism and the concept of Prakriti in Ayurveda. Journal of Alternative & Complementary Medicine. 2005; 11(2), 349-353.
  • 16. Patwardhan B, & Bodeker G. Ayurvedic genomics: establishing a genetic basis for mind-body typologies. The Journal of Alternative and Complementary Medicine. 2.008; 14(5), 571-576.
  • 17. Juyal RC, Negi S, Wakhode P, Bhat S, Bhat B, Thelma BK. Potential of ayurgenomics approach in complex trait research: Leads from a pilot study on rheumatoid arthritis. PloS one. 2.012; 7(9), e45.752.
  • 18. Chatterjee B, Pancholi J. Prakriti-based medicine: A step towards personalized medicine. Ayu. 2011; 32(2), 141-146.

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2 Comentarios

  • Avatar
    Pilar 4 junio, 2019 13:31

    Un artículo muy interesante. Gracias por compartir.

    • esay
      esay 5 junio, 2019 08:13

      Hola Pilar:
      Gracias a ti. Ahondar en la historia y los tratados clásicos nos ayuda a entender mejor los conceptos.
      José Manuel.

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